10 razones de por qué irse a vivir al campo!

Aunque admito que existen muchas más de diez razones de porque irse a vivir al campo, me puse en el ejercicio de enumerar las principales motivaciones que me hicieron a mí tomar la decisión de vivir en la ruralidad. Puede que te ayuden a tomar la decisión a ti también!

Si se te ocurren más, escríbelas en los comentarios y vamos llenándonos de más motivos para vivir en el campo. 

1. Autosuficiencia, soberanía alimentaria  Hay tierra para cultivar, puedes recolectar aguas lluvias, tener tus animales (si comes carne o productos de origen animal). Y aunque no es una tarea fácil, esto de ser autosuficiente, si creo que el campo es una herramienta que te permite lograrlo a diferencia de la ciudad. 

2. Una vida sana, tranquila!    El caos de la urbe, el afán de las personas por sobrevivir en un entorno lleno de competencias en todo sentido, el ruido, el humo, la dificultad para encontrar comida de verdad y muchas más, fueron algunas razones que me espantaron de la ciudad. Sueño con una vida tranquila, sana. El campo me da posibilidad de vivir como quiero: Aire limpio, silencio, comida sana que sé de dónde viene, (o por lo menos intento saberlo), y tengo la posibilidad de encontrarla más fácil que en la ciudad, poder ser uno mismo! Esto no tiene precio!

3. Conectarse con la naturaleza y con uno mismo.   Dicen que en el campo no hay internet, pero te aseguran una mejor “conexión”. La gente llega a mi casa y me dice “Que rico, acá uno se desconecta”, me gusta corregirlos y decirle que acá es donde más van a encontrar conexión. Una conexión real. Nos hemos alejado de la realidad de la vida, nos desconectamos de nuestra esencia como humanos, como habitantes de la Madre Tierra y vivir en el campo te da la posibilidad de re conectarte, de ser parte de el hermoso sistema natural!

4. Ritmo real de la vida. En el campo la vida es real!  Nos acostumbramos a querer una lechuga, ir al supermercado y en 5 minutos tenemos nuestra lechuga. Ellas, como muchos otros vegetales se demoran 3 meses en crecer o más! En el campo eso es lo que debes esperar y cuidar para poder comértela. Acá no hay afán, acá se vive de verdad, en el ritmo real de la naturaleza. Hay que aprender a programar tus siembra de! 

5. Hacer fogata el día que quieras.  El fuego es un elemento increíble. Acoge, protege, da calor, une. Es hermoso poder hacer una fogata cualquier día de la semana, para hacer un pequeño ritual, para calentarte, para charlar un rato con tu pareja, hijos o compañeros de tu vida rural. No es lo mismo una chimenea, aunque también vale, pero que sea de verdad, no de esas que se prenden y apagan con un control remoto y que están más por decoración, que por su utilidad.

6. Siempre tener algo para hacer sin necesidad del dinero En la ciudad cualquier actividad, (ademas de ver televisión que te apaga tu cerebro y te condiciona a pensar lo que otros quieres que pienses), te saca todo el dinero que tienes en el bolsillo. Sales a la tienda y pasear el perro y ya no tienes un peso! Es impresionante el costo de vida en la urbe. En el campo, pasas días sin tocar un billete. No tienes necesidad. La vida aquí, no tiene precio! 

7. Por las caminatas o montadas en bici por la vereda  Tus vecinos sonrientes ! En el campo la gente en la mañana saluda y en la tarde se despide. Aunque debo admitir que en la ciudad la vida de barrio, tiene esta misma cualidad, en una capital como Bogota, cada día es más escasa la que gente que te saluda, sonríe o por lo menos te mira de buena manera cuando pasas al lado. 

La gente y las vistas que puedes encontrar a la vuelta de la esquina, son sencillamente espectaculares. Tal vez detrás de tu casa hay un río, una quebrada, una montaña alta con una vista a todo el valle o ‘simplemente’ un bosque nativo lleno de vida! 

8. Poder tener a tus perros libres.  Un perro en la ciudad es una responsabilidad, un perro en el campo es una compañía. Acá no tienes que preocuparte por sacar a tu perro a hacer pipí y popo, ellos acá lo hacen cuando lo necesiten, como todos nosotros. Corren, juegan, se echan al sol horas, hacen lo que les llena y siempre querrán estar a tu lado. Ver a mis perros felices, me hace feliz!

9. Todos los días parecen vacaciones Lunes, miércoles, domingo o festivo, todos los días son iguales. Es hermosos levantarse todos los días y agradecer un día más, no porque sea día de descanso, sino porque todos los días en el campo son una bendición. A veces nos ha pasado, que llegamos al pueblo pensando que es un día hábil y resulta que es festivo. Todo cerrado, la gente a un paso mas lento de lo normal… Es tan bonito saber que decides que hacer con tus días, independiente de lo que establece la sociedad. A veces quieres descansar todo el miércoles porque esta lloviendo, y el domingo te levantas con todas las ganas de trabajar! 

10. Los amaneceres y atardeceres!  En el campo la gente madruga más que en la ciudad. La vida empieza cuando sale el sol y se acaba cuando él se oculta. Personalmente prefiero el día que la noche. Me rinde, puedo hacer muchas cosas cuando madrugo y el amanecer es una cosa espectacular. Me gusta desglosar la palabra “amanecer”: amar el nacer! Y ni hablar de los atardeceres, morados, rosados, rojos, naranjas, son de todos los colores. Y aunque también se pueden disfrutar en la ciudad, nunca será lo mismo vivirlos tocando la naturaleza, escuchando los pajaritos cantar, es ser parte del proceso. 

Estas fueron mis 10 razones para irse a vivir al campo! No es cuestión de cantidad, es cuestión de calidad. 

¿Se te ocurren más? escríbelas en los comentarios! Tal vez a otros sea lo que más lo motive! 

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5 Comentarios Agrega el tuyo

  1. Nilson Gomez dice:

    Hermoso …. Muchas Felicidades,!!!! me encanta como ven la verdadera ….Mision que tenemos en esta Vida,mientras enseñamos a nuestros Hijos y compañeros a : ”Entender el Plan Original de la Creacion de Dios para sus Hijos !!! Un saludo y abrazo desde Mexico …!!!

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    1. Ana Tovar dice:

      Gracias Nilson! Así es! Un abrazo!

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  2. Amalia Velosa dice:

    Ana, soy Amalia la mama de Ana María Fernández!!!!!! Qué lindo lo que describiste, es mi experiencia!!!!! Le agregaría una cosa. El trabajo pesado no se valora. Cuando trabajas en el campo te das cuenta que es duro, te cansas, te pega el sol, la lluvia, pero la recompensa es infinita…….. Ver los frutos del trabajo es maravilloso, pero para un trabajador que nos da gusto con su ayuda el salario es bajo y las personas que los pagan siempre están quejándose por el precio. He tenido la experiencia de estar seis semanas de trabajo duro, haciendo la labor de tres personas y ahora más que nunca valoro lo duro y lo poco que se reconoce la labor. Gracias por identificar esas 10 razones!!!!!!

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    1. Ana Tovar dice:

      Gracias Amalia! Totalmente de acuerdo y aún más cuando dices que la recompensa es infinita! Un abrazo grande

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